viernes, 8 de agosto de 2008

VOLGA

Hola a todos los amigos de San Bernardo,

No sé si os acordáis de Volga, porque son muchos los que han pasado por vuestro hogar, era una cachorrita negra con collar blanco de pelo en el cuello, hermana de Efrain, y de Twister. Sigue con nosotros por supuesto, ahora en una nueva casa y mucho más mayorcita. Durante este tiempo ha pasado por algunos trances no agradables y que me han traído por la calle de la amargura (como el empaste de un colmillo para lo que tuvieron que dormirla, una espiga en el oído, una úlcera en el ojo, pequeñita y que se le curó, gracias a Dios, y varias faringitis), y algunos otros muy felices como el conocer el mar, que le encanta.
Mi niña es una perrita deliciosa que me obliga diariamente a hacer mucho ejercicio porque necesita correr en cantidad. Va siempre con su pelota en la boca, y ya la conocen en la urbanización precisamente por ese detalle, está completamente obsesionada con el esférico, y llora cuando no lo encuentra. Sigue durmiendo con nosotros en la habitación, en su cama por supuesto, a pesar de que ahora tenemos un jardín, y se niega a salir a él a jugar si no vamos con ella, porque es nuestra sombra, no se separa ni un segundo de nosotros.
Odia ir al veterinario, pero es tan buena que entra y se deja hacer de todo. A él le encanta y dice que es una perra super buena y dura, porque apenas se queja de nada, con lo cual tengo que ser muy observadora para adivinar si está o no enferma o le duele algo.
Es una perrita tímida a la que le gusta cazar moscas, pasear sin otros perros que puedan quitarle ser el centro de atención, y que cuando se deprime, porque no queremos jugar con ella a la pelota, se esconde bajo una mesa (es una auténtica paliza estar todo el día tirándosela, hasta a la hora de la comida). Cada vez que finalizamos los paseítos diarios (va siempre suelta porque vivimos muy cerquita del pleno campo), se pega a mi pierna y me mira para que vaya andando a la par que ella, con mi mano en su frente, como si fuera un perro lazarillo. Es un amor y no podríamos ahora imaginar nuestra vida sin ella y sin sus ojitos tristes.

Un abrazo de todos desde Sevilla.

No hay comentarios: