Afortunadamente Uncas se está adaptando rápido a su nueva familia. Ya sabíamos que le costaría porque es muy tímido y que sólo necesitaba mucha paciencia...acertamos.
Cuando Fofó se te acerca no hace ruido. De repente notas algo en la espalda y allí está su hocico y sus preciosos ojos marrones mirándote fijamente para que le acaricies. Apenas ladra y se lleva estupendamente con el resto de la manada. Su hermano Miliki tenía el mismo carácter y ahora está felizmente adoptado.